Una agencia de captación no trabaja «una cartera»: trabaja unas calles concretas. Vantia parte de ahí. Delimitas tu ámbito sobre el mapa y el sistema te devuelve sus calles y sus portales, con la cobertura que llevas en cada uno.
Demo 1 de 3 · Datos de ejemplo. En tu cuenta, cada nivel lleva su mapa, su agente asignado y su historial.
Marcas sobre el mapa la zona que trabaja tu oficina, con la forma que tenga de verdad: media manzana, seis calles, un barrio entero. No hay que encajarla en divisiones administrativas que no coinciden con cómo capta nadie.
Del área dibujada salen las calles que quedan dentro y los portales de cada una, con sus coordenadas. Ese es el inventario sobre el que se trabaja: sabes qué tienes delante antes de tocar el timbre.
Cada portal registra qué se sabe de él y quién lo lleva. La cobertura deja de ser una sensación —«el Eixample lo tenemos trabajado»— y pasa a ser un número que se puede repartir entre el equipo.
Un portal es un punto con coordenadas al que se llama, se entra y se vuelve. Colgar de él las viviendas —y de cada vivienda su estado, su agente y su historial— es lo que permite responder a la pregunta que de verdad importa: qué queda por hacer en esta calle.
Las direcciones y coordenadas vienen de fuentes públicas oficiales —CartoCiudad y Catastro—, no de tu hoja de cálculo. Tu agencia añade encima sus propias correcciones, que son privadas: lo que tú arreglas es tuyo y no se comparte con nadie.