Una agencia de captación no gestiona «una cartera»: trabaja un territorio. Sabe qué calles lleva, en qué portales ha estado y qué vivienda puede salir a la venta. Vantia está construido alrededor de eso, no de un listado de inmuebles.
Cada agente lleva su zona en la cabeza o en su libreta. Cuando alguien se va, se va también la memoria de la calle. En Vantia el territorio es de la agencia: calles, portales y viviendas con su historial.
Una vivienda que podría salir a la venta necesita seguimiento. Vantia lleva cada propiedad por su ciclo —noticia, investigación, encargo, venta— con fecha en cada cambio, así que lo que lleva semanas parado se ve.
El comprador llama, se apunta en un papel y la vivienda que le encaja entra dos semanas después. Vantia registra las solicitudes con campos estructurados y las cruza con lo que tienes.
Tres pasos, sobre datos oficiales y no sobre direcciones escritas a mano.
Marcas en el mapa la zona que trabaja la oficina y Vantia deriva sus calles y portales a partir de CartoCiudad y el Catastro. Nada de teclear direcciones una a una.
Cada portal y cada vivienda tiene su ficha: quién es el propietario, qué se habló, cuándo volver. El equipo ve la misma cobertura, cada uno con los permisos de su rol.
La noticia pasa a encargo y el encargo a venta, con su historial. Las solicitudes de compradores se cruzan con la cartera para que sepas a quién llamar.
Empieza por el territorio que ya trabajas. Si te convence, creces por zona y por equipo.