El problema de una agencia no es la falta de datos, es que nadie tiene tiempo de mirarlos todos cada mañana. La estamos preparando: cada noche Vantia recorrerá tu cartera, tus solicitudes y tu agenda, y convertirá lo que encuentre en un puñado de cosas concretas que hacer hoy. Llegará al plan Esencial sin coste extra.
Cada sugerencia se podrá descartar o posponer, y tendrá identidad estable: no reaparecerá idéntica cada mañana solo porque el proceso haya vuelto a pasar.
Una conversación viva que lleva demasiados días parada.
Un inmueble que no avanza de estado y no registra visitas.
Una propiedad que encaja con solicitudes activas que todavía no la han visto.
Lo que ese agente hace siempre y hoy no está planificado.
Algo pendiente con otra oficina: una respuesta, un reparto, un permiso.
Lo que entró por un canal externo y sigue sin contestar.
No hay un modelo de lenguaje adivinando: son reglas y cruces sobre tus propios datos. La misma situación producirá siempre la misma sugerencia, y siempre se podrá explicar por qué apareció. Una recomendación que no se puede explicar no se puede discutir en una reunión de equipo.
Hoy no la usamos, y es deliberado. El producto tiene que funcionar sin depender del coste ni de la disponibilidad de un modelo de terceros. Cuando entre, entrará por dentro de la Inteligencia Comercial —para explicar y ampliar lo que calcule—, no para sustituirla.
Disponible desde el plan Esencial